Adhesión del Presidente Rafael Correa a la Marcha Mundial por la Paz y No violencia



Ciudadanas y ciudadanos del mundo, ecuatorianas y ecuatorianos:

Por mandato Constitucional el Ecuador es un territorio de paz y su suelo no puede ser usado para establecer bases militares extranjeras. Sus fuerzas armadas fundadas en los principios democráticos tienen la misión de proteger los derechos, las libertades y las garantías ciudadanas, asi como defender la soberanía y la integridad territorial de la República.

Por eso, en nombre del pueblo ecuatoriano y de mi gobierno me adhiero con la más absoluta convicción al clamor de millones de seres humanos, sin distinción de orígen, condición étnica, lengua, creencia, cultura, edad ni género, que se identifican en la misma aspiración de un mundo de paz y que han tomado la iniciativa de elevar su voz y afirmar su presencia, en la primera Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia.

Este hecho, inédito en la historia, promovido por el Movimiento Humanista, se propone recorrer todas las calles y los caminos del mundo, para pedir a todas las potencias el completo desarme nuclear y que se proscriba la construcción y uso de las armas de destrucción masiva; el retiro inmediato de las tropas de cualquier país que se encuentren en territorios extranjeros contra la voluntad de los pueblos que los habitan; la reducción progresiva y proporcional del armamento convencional; la firma de tratados de no agresión; la renuncia de los gobiernos a utilizar la fuerza o la amenaza de la misma para resolver los conflictos o imponer acciones que van en contra de la dignidad de los seres humanos, de su identidad, de su libre expresión, y el rechazo a toda forma de violencia, despertando al mismo tiempo la conciencia universal a favor de la paz.

Mi gobierno, solidario con la voluntad unánime de América Latina, apoya esta propuesta evocando el memorable y fundamental acuerdo de Tlatelolco, mediante el cual nuestro continente se constituyó hace ya 40 años en la primera región del mundo, libre de armas nucleares. Mas aún, nuestra vocación pacifista, nuestro convencimiento del valor absoluto de la paz nos ha llevado a poner en marcha un radical proceso de cambio bajo el mismo signo de la paz.

Por eso, nuestra revolución ciudadana se desarrolla por los cauces del diálogo y la participación, excluyendo en forma terminante cualquier recurso no pacífico, con la alegría de un pueblo que canta sin temor por sus victorias y por sus esperanzas.

Vale la pena recordar que en la vorágine de violencia que ha sufrido América Latina, Ecuador es el país más pacífico de la región. Es un país soberano y altivo que no permitirá nunca mas, como lo ha probado el Gobierno de la Revolución Ciudadana, la instalación de bases militares extranjeras que a lo largo de la historia del Continente, fueron generadoras de violencia, injustica e intervencionismo.

La aspiración de mi pueblo y de mi gobierno consiste en erradicar definitivamente del territorio ecuatoriano, todas las formas de violencia, tanto aquellas que fueron cruelmente practicadas por el estado durante la tenebrosa noche neoliberal, como aquellas que han enfrentado a unos ciudadanos contra otros, ensangrentando campos y ciudades.

Es necesario comprender que la paz no es solo la ausencia de violencia, sino y fundamentalmente, la presencia de justicia. Como lo señalara Paulo VI en su encíclica Populorum Progreso, el desarrollo es el nuevo nombre de la paz, tesis que expresa una alianza solidaria entre los seres humanos, que determina el destino universal de los bienes y la necesidad de conjugar solidaridad y crecimiento económico, con opción preferencial por los pobres y desheredados de la tierra.

Sabemos que muchas formas de violencia tienen su raíz en los perversos sistemas excluyentes, que pisotearon los derechos fundamentales del hombre y del ciudadano y sacrificaron todos los valores en el mezquino altar del mercado. Y sabemos también que la soñada meta de la paz, la libertad y el derecho solo podrá ser alcanzada sobre la base primordial de la justicia y del respeto mutuo; mas aún, cuando se trata de América Latina, el continente mas inequitativo del planeta, que es víctima de expresiones peores que las balas y que se manifiestan cada vez que los grupos dominantes derrochan poder y opulencia, verdadera vergueza frente al hambre y la miseria de las grandes mayorías. Esto definitivamente tiene que cambiar, porque ahora sí la historia tendrá que contar con los pobres de América.

Con esta certidumbre y con la voluntad inquebrantable de luchar sin descanso por este objetivo, el próximo 18 de Diciembre, el pueblo ecuatoriano y mi gobierno abriremos los brazos para recibir la multitudinaria Marcha por la Paz en el corazón de Quito, en esta entrañable Plaza Grande que ha sido el escenario de actos fundamentales de nuestra historia, para decir al mundo entero que estamos marchando también y que seguiremos marchando hasta Enero del año 2010, cuando este singular peregrinaje llegue a su destino en Punta de Vacas, en la hermana República de Argentina.

Quiero finalmente hacer un llamado a todos los líderes políticos, sociales, culturales y religiosos del Ecuador, de la region andina, de toda nuestra América y a los de todas las latitudes del mundo, para demandar su adhesión y su apoyo a esta ejemplar iniciativa ciudadana, que ha provocado la primera movilización unánime de la humanidad y que esa marcha gigante repita, en un coro solidario el antiguo y siempre vigente poema de Rafael Alberti:

Lo grito aquí: ¡Paz! Y lo grito
llenas de llanto las mejillas
¡Paz, de pie! ¡Paz! ¡Paz, de rodillas!
¡Paz hasta el fin del infinito!
No otra palabra, no otro acento
ni otro temblor entre las manos
¡Paz solamente! ¡Paz, hermano!
Amor y paz como sustento."

Hasta la victoria, siempre, compañeros!

No Violencia en un mundo Violento

Es difícil el tema, pido en mi interior para que la inspiración envuelva a las palabras y a nuestro entendimiento.

Cuál es el problema. Si me atacan, si me vejan, si estoy sujeto a agresiones de todo tipo, cómo puedo defenderme de ellas sin la violencia? Cómo puedo frenar una fuerza si no contrapongo otra fuerza similar. Si un poder quiere aplastarme a mí, o a mi grupo, además ese poder me difama por los medios de comunicación, que otra me queda que detener esa violencia de algún modo. Cómo puede hacer lo débil para enfrentarse a la violencia del fuerte.

Nadie quiere la violencia, pero como la violencia es ejercida sobre uno, su utilización queda siempre justificada. La violencia para frenar la violencia tiene un vaho de legitimidad.

“La No Violencia está bien para cuando estemos entre gente civilizada, pero mientras tengamos al frente unos trogloditas, quédese callado señor no violento y déjenos poner orden al desorden”, escuchamos decir.

Creo que este es más o menos el tema en cuestión. Cómo ser no violento en medio de un mundo violento. La violencia, no es algo más de nuestra forma de vida de la cual podamos prescindir así como así. Es un modo de acción social que viene de lejos en la historia humana, es una reacción al temor y al miedo bastante natural y bastante animal. La violencia tiene raíces profundas en nosotros y no es cosa de erradicarla por decreto. La organización social está basada en la violencia. Violencia monopolizada por los estados y en última instancia por los ejércitos.

Cuando la sociedad entra en pánico los ejércitos reaccionan. Cuando el temor se apodera de la persona, se apodera de ella también la violencia. Podemos decir de nosotros que somos gente buena y pacífica, pero si de pronto algo pone en peligro lo que es mío, lo que me da estabilidad, si cualquiera entra furtivamente para arrebatármelo, la violencia emerge desde las capas tectónicas de mi conciencia y un simio violento me reemplaza y ocupa mi cuerpo y estará pronto a reaccionar. Si lo que me ataca es muy poderoso, entonces contengo mi violencia, que transformada en resentimiento y en odio, buscará su revancha. Allí espera la venganza anidada culturalmente para satisfacerse cuando la oportunidad se presente.

¿Acaso alguno de nosotros que vive inmerso en la sociedad violenta, puede decir que está libre de ella? ¿Acaso no ejercemos violencia? En los orígenes de la No Violencia un señor Mahavira, contemporáneo de Buda, decidió llegar hasta las últimas consecuencias sin ejercer la violencia. Así, no podía caminar para no pisar las hormigas que podría encontrar a su paso, y así en 30 años alimentándose a penas y sin moverse a penas, obtuvo la iluminación. Hoy mismo algunos Jainistas herederos de las enseñanzas de Mahavira barren el suelo por donde caminan antes de pisarlo.Para no ejercer violencia en medio de un sistema violento, no podríamos pagar ni recibir sueldos, salirnos de toda reglamentación estatal, no pagarles impuestos porque con eso que pagamos los estados se arman hasta los dientes, etc., tendríamos que aislarnos totalmente de la sociedad y seguramente que en vez de llamarnos místicos nos encerrarían en sus manicomios. La violencia está en todas partes. La explotación, la manipulación, la discriminación, también son formas de violencia que se acumulan en los que la sufren hasta explotar físicamente. La tasa de interés financiero de los créditos para la salud, la educación y la vivienda, también es una forma de violencia. Cuando ocurren los desbordes en las canchas de futbol, en China con las etnias religiosas o en la Amazonía peruana, nos sorprende, porque no vemos la acumulación de esas otras formas de violencia a las que las poblaciones están sometidas. Todo bando contrario es siempre el violento y el bando de uno es el justo que fue obligado a utilizarla. Esto no es fácil cambiarlo, es una creencia que está muy arraigada. Intuimos que la violencia no se corresponde con lo humano, aunque sospechemos que es algo que arrastra desde su antepasado homínida, no vemos posibilidad de salir de ella. Además cual sería la razón para salir de ella. Mal que mal, la humanidad ha llegado hasta aquí y no ha sido necesario erradicarla. Se ha podido controlar, conducir los impulsos violentos, se ha establecido un sistema de justicia, para usarla con cierta racionalidad. Algunos se mueren cuando la violencia se escapa de control, pero todos nos moriremos algún día, por una razón u otra. Tendría que haber un motivo muy poderoso para cambiar esa dirección de la conciencia.

Algunas veces esa costra de sufrimiento y dolor que cubre nuestra vida, es atravesada por rayos que iluminan espacios de libertad, de amor, de amistad, de solidaridad, de tú. Tú que importas mucho, a veces, mucho más que mucho. Algunas veces un mundo nuevo aparece ante mis ojos, y me veo a mi mismo y me desconozco, pareciera que no soy yo, pero la felicidad me invade y eso me hace pensar, que no todo es miedo, no todo es sufrir, no todo es violencia.

Si tan solo ese rayo que me atraviesa a veces, pudiera ensanchar el agujero de la costra que me atrapa y que nos atrapa, si eso fuera posible, todo sería muy distinto. Si eso fuera posible, la vida tendría un sentido para ser vivida.

Estamos hablando de los temas fundamentales de la vida humana. La reflexión por la violencia nos enfrenta al sinsentido de la vida y si mi vida no tiene sentido y si todo termina con la muerte, no habrá energía suficiente para intentar un salto humano.

Silo, que es muy importante en la formulación actual de este problema, inició su mensaje en 1969 explicando que un manto de violencia se había extendido en la humanidad y que no había forma de salir de ella. Que la violencia está en la propia conciencia, que su raíz es el sufrimiento y que se sufre por el temor a la soledad, el temor a la enfermedad y el temor a la muerte. Que ese temor tratamos de resolverlo por medio de nuestros deseos, nuestras ilusiones y esperanzas, y que mientras más desproporcionados son nuestros deseos, más aumenta nuestro sufrimiento y nuestra violencia. Así iniciaba Silo su enseñanza y luego expondría la parábola del carro del deseo, de sus ruedas llamadas del placer y del dolor y de un caballo, llamado Necesidad, que se agotaba cuando el carro del deseo estaba muy cargado. Al pasar los años, estas frases encontrarán un extenso desarrollo en una filosofía, una sicología y en una mística.

El miedo, la nada y la muerte es el es la sustancia de la violencia, es de lo que está hecha. Pero no es el miedo lo que fundamenta lo humano. No es la muerte lo que le da significado, sino su necesidad de inmortalidad y de trascendencia.

Si la chispa de la inmortalidad estuviera guardada en el fondo del corazón humano, como una braza dormida que necesita un soplo para encenderse y si ese soplo de pronto la encendiera y quisiera salir de su mundo lejano para teñir el mundo humano. Si no, diera lo mismo una acción que otra, por que ciertas acciones encienden el fuego interno y otras acciones lo apagan. Si el ser humano fuera la yesca en que anida la chispa divina y su acción fuera la piedra que la enciende, si ese fuego interior fuera tan intenso que iluminara el mundo que miro. Si todo estuviera bañado por un fuego de esencia y sentido y si eso me colmara de los pies a la cabeza, no quisiera apagarlo nunca.

El acto moral lo es, porque enciende la chispa divina al interior del ser. La No violencia, es un estilo de vida, una búsqueda de lo sagrado, la manifestación de lo verdaderamente humano. No es simplemente un acto político, es sobre todo un acto moral, es la búsqueda de un nuevo ser humano, es la presencia del futuro, es el encuentro con un ser que todavía no es.

La No Violencia es la fuerza que transformará al mundo porque me transformo a mi mismo para no convertirme en aquello con lo que lucho.

Cada vez me es más difícil dilucidar el tema, qué puedo yo decir que sea sincero. No puedo dar una cátedra, no sé cómo actuaría puesto en situación de violencia. Tampoco es un dogma, no puedo exigirle a otro que actúe como a mí me parece, sólo puedo decidir, por mi forma de actuar. Me siento todos los días obligado y presionado a tomar bandos, a tomar posiciones que no me gustan; cada decisión, cada acción es una referencia para algún otro que está cerca de mí, y para aquellos que me observan, mi decisión es importante. No puedo juzgar lo que hará el otro, yo no estoy seguro para nada de tener la razón, ni tampoco lo que es mejor para los demás y para la sociedad. Busco otra cosa, hay algo más y quiero que ese algo más se exprese en mi acción. No quiero ejercer la violencia, no quiero ser parte de los grupos que la ejercen y trato de encontrar el camino, aunque muchas veces me veo atrapado en un bando. Quiero que se exprese en mi actuar algo nuevo, algo distinto, los mejores sentimientos. No quiero colaborar con el conocimiento que lleva a la destrucción, quiero saltar sobre mi resentimiento y quiero que sean los sentimientos más hermosos los que se expresen cuando estoy con otros. No quiero imponer mis verdades, pero quiero sentirme libre para poder actuar de acuerdo con ellas.

En la situación de presión en la que vivo cotidianamente, quiero encontrar la libertad interna para actuar como ser humano, para reconocer al ser humano en los demás, y a través de mi acción llamarlo, hacer que aparezca, y si no es posible hacerlo aparecer en el presente, dejar la huella de una acción que pueda ser reconocida en el futuro, una acción que diga: lo humano es posible de ser expresado. Pero no puedo elegir por ti, así como tú no puedes elegir por mí. Así como no puedo elegir por ti tampoco te puedo juzgar, pero no me pidas que te acompañe, no me pidas que te avale, tomaré mi elección y haré el vacío al poder, me mejoraré a mi mismo para que deje de interesarme, superaré mis deseos de poder, aprenderé a retroceder y trataré de que mi acción muestre algo que todavía no existe, pero que existirá en el futuro. Mi acción anunciará el mundo por venir, el ser humano del futuro.

Escucho apenas los pasos de la Marcha de la Paz y la No violencia, son suaves, no retumban como tambores de guerra, son soldados que a nadie vencerán, pero allí reconozco el eco de lo buscado, lo añorado, algo por lo que vale la pena vivir.

Gracias amigos,

Dario Ergas, 18 de Julio 2009 para la Fundación Laura Rodriguez

NUESTRO MENSAJE AL MUNDO...

MARCHA MUNDIAL POR LA PAZ Y LA NO-VIOLENCIA
ENCUADRE DE LA CAMPAÑA DE DIFUSION
QUE QUEREMOS TRANSMITIR
Mensajes principales:
· Crear conciencia sobre la urgencia del desarme nuclear y la importancia de la No violencia como valor fundacional de la nueva sociedad.
· Proponer un camino esperanzador a través de la participacion activa en la MM.
· Promovida por el Movimiento Humanista y Mundo sin Guerras.
Mensajes secundarios:
Las 5 demandas.
1. El desarme nuclear a nivel mundial.
2. El retiro inmediato de las tropas invasoras de los territorios ocupados.
3. La reducción progresiva y proporcional del armamento.
4. La firma de tratados de no agresión entre países.
5. La renuncia de los gobiernos a utilizar la guerra como método de resolución de conflictos.

· Se trata de la más grande manifestacion mundial que se haya realizado por la paz y la no violencia.

COMO TRANSMITIRLO (lenguaje, tono, estilo)
Un clima liviano, "para arriba”, que nos ponga fuera del campo de la pesadez de la izquierda tradicional, y también fuera del campo de las amenazas de la derecha rabiosa.
No es “en contra” sino “para”.
El tema es serio pero lo abordamos sin “gravedad”.
Sugerimos para las piezas comunicacionales un estilo austero, sin ostentación.

A QUIENES (Destinatario)
Una persona de sensibilidad de rechazo a la guerra y la violencia, que aspira a un mundo distinto al actual.
En general, personas en actitud activa frente al mundo, conectados con otros.
Esta sensibilidad es amplia y no se ajusta a los segmentos que habitualmente se toman como referencia.
Nos interesa llegar a un destinatario que pueda hacer “resonar” nuestro mensaje.
Lo de la sensibilidad es transversal a las caracteristicas habitualmente usadas para segmentar públicos.
“INSIGHTS” PRINCIPALES DEL DESTINATARIO SOBRE EL TEMA
El temor a la violencia
El rechazo a la guerra.
Aspiración de terminar con las guerras y vivir sin miedo.
Ganas de ponerse a trabajar por la paz

RESPUESTAS ESPERADAS A LA CAMPAÑA
Quiero participar y me pongo en marcha tambien yo.
Tengo que informarme y hacer algo.
Una mayor sensibilidad pública respecto del problema de la violencia.
Esto es interesante y se lo comentaré a mis amigos.

DIFERENCIA DE NUESTRA CAMPAÑA CON OTRAS
La posibilidad no sólo de adherir sino que también de participar y ser protagonista.
La diversidad de quienes la apoyan.
La gran cantidad de organizaciones y personajes promotores.
El hecho de ser la única iniciativa de este tipo en este momento.

CONCEPTOS CENTRALES CREATIVOS TENTATIVOS
1. “La paz pertenece a los valientes” (o bien: “La paz pertenece a la gente valiente”)
Una de las concepciones desmotivadoras del pacifismo es la idea de que es "light" , "blando", "poco comprometido". Para nosotros la conquista de la paz en las actuales circunstancias es una acción que implica tomar una postura frente a la vida, no solo para nosotros sino para el ser humano en el planeta.
Esta dimensión y postura requieren de un mínimo "umbral" de compromiso para ser creíbles: se necesita valentía y mucha generosidad.
El concepto utiliza la paradoja de que habitualmente se asocia a la valentía con la guerra, para resignificar (con nuestras imágenes, tono y frases) ese atributo asociándolo a la conquista de la paz.
De este modo, se enfatiza el carácter épico de la campaña, que intensifica su contenido motivacional en el destinatario.

2. "La Paz y la No-violencia son el puente hacia el nuevo mundo".
Porqué una marcha: El acto de ponerse en marcha, un pueblo que se pone en marcha, puede suscitar algo profundo y antiguo. Como en el pasado cuando se partía de una tierra arida, que terminó su ciclo vital, para ir hacia una nueva tierra, que no se conocia todavia, pero que iba a ser seguramente mejor que la que se dejaba.
En este acto no hay dialectica, no se huye, no proponemos abandonar al presente porque estamos “en contra” de algo. Tampoco proponemos una nueva tierra en contraposicion con la actual.
Nos ponemos en marcha. Que es lo que tiene unido este pueblo?
La Paz y la Noviolencia son el puente hacia el nuevo mundo.

3. “La participacion del individuo en un movimiento colectivo como motor fundamental para el cambio”.
Involucrar en primera persona al destinatario a traves de una idea simple, directa, inmediata, realizable.
Cumplir un paso es, para un ser humano, la más simple entre las acciones cotidianas.
El paso más importante, el que nunca hiciste, junto a los de muchos más, es el de la marcha mundial.
La simplicidad del gesto de caminar da la idea de que todos puedan participar, con sus propias diversidades, subrayando la universalidad de la marcha.
Una sugestión fisica y emotiva, capaz de crear un efecto de identificarse a todos los niveles.

OTRO MUNDO ES POSIBLE

Reportaje

ADHESIONES

Artesanos de LA PAZ

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